23 octubre, 2011

No todo es lo que parece.

No todo el que sonríe es feliz. No todo el que ríe se está divirtiendo. No todo el que contempla su reflejo ama su imagen. No todo el que calla está en calma. No todo el que está rodeado de gente se siente acompañado. No todo el que da consejos sabe como salvarse a sí mismo. No todo el que espera una señal es optimista. No todo el que camina quiere avanzar. No todo el que mira el frente quiere continuar.

22 octubre, 2011

Se tú mismo.

Hablo de pintarte las uñas de amarillo fosforito si te da la gana, y de ponerte el pelo verde y rojo, de escuchar a Pitingo o de comer cinco regalices diarios y tres piruletas, hablo de sonreír si tienes ganas y si te sale de dentro, y de enfadarte si te dan los motivos necesarios, hablo de saltar por la calle y gritar las veces que te de la gana su nombre o el tuyo, o de gritar simplemente tu canción preferida, hablo de mirar el cielo las veces que quieras, y de ponerte tonta si te hacen cosas que no te gustan, hablo de caminar no como los demás, si no como tú sabes, y de ser tú siempre, hablo de encerrarte en tu habitación y ponerte los cascos con la música a todo volumen si te apetece, de leer libros por la calle o de no leerlos, si no tienes ganas o no te gusta, sueña despierta, ríe, saca la lengua por la ventanilla del coche, haz lo que te apetezca en cada momento, con quién quieras y donde quieras. Mira por ti, porque, si no lo haces tú, dudo mucho que alguien lo haga por ti.

09 octubre, 2011

¿No sería increíble?

Imagina que mañana se acaba todo, que ya no hubiese mañana. ¿No desearías hacer mil locuras? Decirle cuatro cosas a la flipada de turno, dormir con la persona más especial del mundo, decirle que lo quieres... ¿Porque solo nos arriesgamos cuándo creemos que ya no hay más tiempo? ¿porque nos guardamos todo dentro hasta que explotamos? ¿Y si viviéramos el día a día como si fuera el último

08 octubre, 2011

Aprendí que no termina, que cambia de forma.

Aprendí a levantar la cabeza cuando sentí odio, a llorar cuando me di cuenta de que no valió la pena y a reír cuando soñé con tu sonrisa. Aprendí a recordar cuando entendí que todo vale la pena. Que se puede amar eternamente. Que hay que rodear y llegar al otro lado para darse cuenta de que siempre es lo mismo. Aprendí que los amores eternos pueden terminar en una noche, que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos. Aprendí que el nunca más, nunca se cumple y que el que quiere puede y lo consigue. Que a veces el que arriesga no pierde nada y que perdiendo también se gana.

El tiempo funciona sin pilas.

Los trenes no esperan y se largan. Los capuchones de los bolígrafos se pierden. Las palabras son inversamente proporcionales a todo lo que queremos decir. La batería de los móviles siempre falla. Las miradas ya son sin compromisos. Las drogas un medio de vida. La música pierde interés por sus letras. Los ordenadores tienen un chip para no querer volver a encenderse cada dos años. Los zapatos se desgastan. El amor se denuncia por malos tratos. Los sueños siempre llegan con retraso. El pasado te hace rebobinar tu vida. Los días martes y trece conspiran contra a ti. Los besos se agotan. La esperanza desespera. Las leyes se imponen sin venir a cuento. El tabaco mata. Los lunes son odiosos. Las relaciones se destiñen. Los compromisos se desentienden. Las luces se funden. Tu maleta pesa más de la cuenta. Los autobuses marean. Los sentimientos se confunden. Los semáforos siempre se ponen colorados si los miras. Los bordillos están dónde no te los esperas. Las prisas te retrasan. Los momentos son instantes. Los perros ladran por que sí. Y los gatos son muy perros. Los tipos malos son muy malos y los tipos buenos no son tan buenos.

Puede que sea un poco rara.

Un día me verás llorando por los suelos, y al siguiente dando saltos de alegría en lo más alto. Por las mañanas puedo ser la más odiosa que conozcas y por las tardes la más encantadora. Mis sonrisas te pueden embobar, pero tengo miradas que espantan. Habrá días que estaré 24h contigo, abrazándote, agobiándote, haciéndote reír. Otros, sin embargo, notarás que no estoy aquí, que nada me incumbe y nadie tiene que ver conmigo, esos días te aconsejo que no te esfuerces ni en tocarme. Con el tiempo te darás cuenta de que me doy entera a todo, que las cosas, cuando decido hacerlas, las hago dando todo de mi, dejando en ellas sudor y lágrimas. Que cuando lloro, lloro hasta soltar la última lágrima, que cuando río, se me sale toda la fuerza en cada carcajada, que cuando me enfado, lo hago con toda mi energía, que cuando grito, me dejo la garganta y que cuando beso, lo hago como si fuera la última vez. Después de darte cuenta de todo eso, sabrás si eres un poco inteligente, que cualquier día, a cualquier hora, me puedo ir de tu vida tal y como llegué, sin esperarlo, con fuerza y de repente. Para ese día ya habrás descubierto que es inevitable cogerme cariño. Pero no te preocupes, cuando me vaya ya me conocerás lo suficiente y sabrás qué hacer para que vuelva, si no lo sabes todavía.

En realidad, soy transparente.

Si vieras lo cortos que suelen ser mis pasos, te darías cuenta de que ando despacio. Y si abrieras el primer cajón de mi escritorio, entenderías todas aquellas cosas que me quedaron por decir, e incluso si te atrevieras a abrir el armario marrón de la cocina, sabrías que el cola-cao es mi gran aliado para que no se agote mi energía. Puede que si cogieras mi ipod, escucharas la banda sonora de mi vida, e incluso es probable que si un día miraras la papelera de mi habitación, te asustaras al ver todos los gritos que he callado y todas las lágrimas que se han quedado estancadas en mis ojos. Pon el ojo en mi cámara y mira el mundo a mi manera, puede que así consigas entender todos mis miedos.
Pasa el dedo por mis uñas, así quizás entiendas que soy frágil y me consumen los nervios, o simplemente cierra los ojos, pon las manos en mis mejillas y sabrás si la vergüenza ha desaparecido. Abrázate a mi almohada y descubrirás de qué están hechos mis sueños... Pero si quieres, olvidate de todo lo demás y mírame a los ojos.

1440.

Supongamos que cada mañana al levantarte te encuentras 1440 euros. Sin hacer nada para ganarlos. Sin esfuerzo alguno. Puedes regalarlos, gastarlos, divertirte con ellos o quemarlos. La única condición es que los que no uses, al final del día desaparecerán.
Así funciona la vida; la diferencia es que lo que te encuentras cada día no son 1440 euros. Son 1440 minutos. Piensa bien qué vas hacer con ellos. Los que no uses, se perderán.

Sonrisas falsas.

Soy una chica que siempre pierde, que finge su sonrisa, que aparenta ser fuerte, pero todos los días continua rompiéndose por dentro. La chica que está ahí sonriente y parece no tener problemas; aquella que contiene las lágrimas hasta que está sola. Soy una chica que cuando dice "Tranquilo, estoy bien" realmente, estoy esperando a que alguien, a quien de verdad le importe, diga "No, no lo estas".

► Play ◄◄ Rebobinar ▌▌ Pause ►► Avanzar

Todo lo que tienes que hacer es ponerte los cascos, tirarte al suelo, y escuchar el CD de tu vida. Canción tras canción, no puedes saltarte ninguna, todas han pasado, y de una forma u otra servirán para seguir adelante. No te arrepientas, no te juzgues, se quien eres. Y no hay nada mejor para el mundo. Pausa, rebobinar, play, y más y más aún. Nunca pares la música, no dejes de descubrir sonidos para lograr explicar el caos que tienes dentro. Y si te sale una lágrima cuando lo escuchas, no tengas miedo, es como la lágrima de un fan cuando escucha su canción preferida.

Carpe Diem.

Queda prohibido llorar sin aprender, levantarte un día sin saber que hacer, tener miedo a tus recuerdos. Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños. Queda prohibido no ser tú ante la gente, fingir ante las personas que no te importan, hacerte el gracioso con tal de que te recuerden, olvidar a toda la gente que te quiere. Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo, tener miedo a la vida y a sus compromisos, no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro. Queda prohibido echar a alguien de menos sin alegrarte, olvidar sus ojos, su risa, todo porque vuestros caminos han dejado de cruzarse, olvidar su pasado y pagarlo con su presente. Queda prohibido no intentar comprender a las personas, pensar que sus vidas valen más que la tuya, no saber que cada uno tiene su camino. Queda prohibido no crear tu historia, no tener un momento para la gente que te necesita, no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita. Queda prohibido no buscar tu felicidad, no vivir tu vida con una actitud positiva, no pensar en que podemos ser mejores, no sentir que sin ti este mundo no sería igual.

Soy como soy.

Y no creo que mis errores me vayan a cambiar en esta vida, porqué por mucho que me caiga con la misma piedra tres veces, seguiré siendo la misma, luchando por todo aquello que quiero. No creo en los deseos, ni en la magia, no creo en las alucinaciones, y no sueño con mis ilusiones, tan solo sé que la cuestión es vivir cada segundo como si fuera el último, sin pensar en lo que te pasó ayer, y lo que quizás te pase mañana.

Mírame.

Porque soy una persona normal, que comete errores, que le da la vuelta a la almohada en medio de la noche para apoyarme en el lado frío, que yo también voy de compras sin dinero, solo a mirar, que yo también como chocolate y pienso que es más adictivo que la cocaína misma. Yo también me enamoré de la historia de Hache y Babi, y por un momento deseé poder ser ella.Yo también pensé en abrir un túnel hacia el paraíso del cual no tengo ni el plano, yo también quise volar, y creí en los reyes magos en su momento, yo también dije: "¿Yo? Yo nunca me enamoraré", y mírame.

Me he reído cuando no debía.

He perdonado errores casi imperdonables, he intentado sustituir personas insustituibles y olvidar otras inolvidables. He hecho cosas por impulso. Me he decepcionado con personas que nunca me había pensado decepcionar, pero también he decepcionado a otras. He dado abrazos para proteger a alguien del mundo. He hecho amigos eternos, he amado y he sido amada, pero también he sido rechazada, he sido amada y no he amado. He gritado y saltado de felicidad, he vivido de amor y he hecho juras eternas, me he caído muchas veces. He llorado escuchando alguna canción, y viendo fotos, he llamado a alguien solo para escuchar su voz, me he enamorado de alguna sonrisa. He pensado que me iba a morir de tanto echar de menos y no le hecho, he tenido miedo a perder a alguien que creía conocer, lo he perdido y no me importa. Pero he vivido, y todavía vivo y seguiré viviendo.

No me comprenden.

Digamos que he vuelto a tropezar con la misma piedra. ¿Y qué? La gente no lo comprende pero se trata de mi piedra. Yo decido si quiero pasar todos los días por el mismo camino y encontrarme con ella. Al fin y al cabo, es más cómodo tropezarse con la misma piedra, te acabas acostumbrando a la caída, y por lo menos puedes decir que algo es tuyo de verdad. Total, vayas por donde vayas, está todo plagado de piedras.

Tiempo al tiempo.

El mundo, la vida y las acciones que hagamos en un momento determinado, pondrán a cada persona en su lugar, a cada nube en su cielo, a cada "rey" en su trono, a cada perdedor en su banquillo, a cada payaso en su circo y a cada puta en su esquina.